AUTOR: REUTERS
BROOKLYN, EE. UU.— Ismael «El Mayo» Zambada, el histórico cofundador del cártel de Sinaloa, pasará el resto de sus días tras las rejas. El juez federal de distrito Brian Cogan dictó sentencia de cadena perpetua contra el capo de 76 años, poniendo punto final a una trayectoria criminal de más de cinco décadas en el narcotráfico internacional. Además del encierro vitalicio, el tribunal le impuso una multa reparatoria de 15,000 millones de dólares.
El dictamen se produce luego de que en agosto de 2025 Zambada pactara con la Fiscalía estadounidense y se declarara culpable de múltiples cargos por tráfico de drogas. Durante dicha comparecencia, el capo admitió haber liderado el envío de más de 1.5 millones de kilogramos de cocaína hacia Estados Unidos y reconoció el daño global de sus actividades, así como el uso de sicarios y una red de sobornos a militares, policías y políticos mexicanos durante 30 años.
La caída del capo evasivo
A diferencia de su antiguo socio Joaquín «El Chapo» Guzmán, Zambada consolidó su mito manteniendo un perfil bajo en la sierra mexicana, evadiendo a la justicia desde sus inicios delictivos en 1969.
- Captura por traición: Su historial invicto terminó el 25 de julio de 2024 cerca de El Paso, Texas, tras ser engañado por Joaquín Guzmán López, hijo de «El Chapo», quien lo obligó a abordar un avión bajo el falso pretexto de supervisar negocios inmobiliarios para luego entregarlo a las autoridades norteamericanas.
- Historial delictivo: Inició su carrera criminal en el cartel de Guadalajara y posteriormente ascendió en las filas del cartel de Juárez junto a Amado Carrillo, «El Señor de los Cielos», antes de consolidar el poder del cartel de Sinaloa.
Con esta resolución judicial, la justicia estadounidense sepulta la era del capo que por décadas inspiró composiciones populares por su habilidad para burlar la ley, igualando el destino de reclusión perpetua que hoy cumple su otrora aliado en una prisión de máxima seguridad.










