La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) se desmarcó oficialmente de la operación y vigilancia de los planteles educativos bajo régimen militarizado en México. El General Ricardo Trevilla Trejo, titular de la dependencia, aclaró que la institución no posee ninguna facultad de vigilancia sobre estos centros de enseñanza, deslindándose completamente de su funcionamiento actual.
Esta declaración surge en un contexto de alta sensibilidad social, tras el feminicidio de Dafne, una joven estudiante que perdió la vida dentro de una institución de este tipo en el estado de Tamaulipas. El lamentable suceso ha generado fuertes cuestionamientos sobre el orden y la seguridad en dichos planteles. Al respecto, el General Trevilla precisó que la desvinculación legal de la Sedena con estos colegios data del año 2008, fecha en la que la dependencia dejó de tener atribuciones sobre ellos.
El funcionario subrayó que la Secretaría «ya no tiene relación» con la gestión de estas escuelas, las cuales, aunque adoptan modelos de disciplina castrense y uniformes, operan de manera independiente. Con esta postura, la Sedena busca esclarecer que la responsabilidad administrativa, operativa y el resguardo de los alumnos recae exclusivamente en las autoridades educativas estatales o en los particulares que las gestionan.
El caso de Dafne ha reabierto el debate sobre la falta de una regulación estricta en instituciones que emulan la vida militar, pero que carecen del control directo de las fuerzas armadas federales desde hace más de una década.










