LOS ÁNGELES, EE. UU. — La célebre artista Betye Saar, figura clave del Movimiento de Arte Negro de la década de 1960 y pionera en el uso de esculturas de ensamblaje, falleció el domingo por la mañana a los 99 años en Los Ángeles, a escasos días de cumplir el siglo de vida. La noticia fue confirmada este lunes por sus familiares y la galería Roberts Projects.
Reconocida por subvertir estereotipos raciales y transformarlos en símbolos de resistencia, Saar construyó una prolífica trayectoria que abarcó más de seis décadas. Su trabajo, alimentado por la cultura, la espiritualidad y los recuerdos de la era de Jim Crow, utilizó objetos cotidianos —como tablas de lavar, antigüedades y muñecas— para reconfigurarlos como poderosos tótems de liberación social.
Transformar el estereotipo en revolución
Entre sus piezas más emblemáticas destaca «La liberación de la tía Jemima» (1972), creada tras el asesinato de Martin Luther King Jr. En ella, Saar armó a la tradicional figura servil con un rifle y una granada, convirtiéndola en una figura revolucionaria. Décadas después, en 2020, marcas comerciales retirarían dicho personaje al reconocer sus orígenes basados en prejuicios raciales.
A pesar de que el reconocimiento de los grandes museos tardó en consolidarse, instituciones como el MoMA de Nueva York y el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles (LACMA) dedicaron exposiciones a su legado. Igualmente, en la primavera de 2026 fue ingresada a la Academia Estadounidense de Artes y Letras. Saar deja un impacto imborrable como mentora de generaciones de creadores negros y como una voz crítica que desafió la hegemonía en el arte contemporáneo.










