Ginebra, Suiza. — El fútbol mundial se encuentra al borde de una crisis institucional. Las 55 federaciones miembro de la UEFA han acordado boicotear todas las competiciones de la FIFA en protesta por el plan del presidente Gianni Infantino de vender una participación de los ingresos del Mundial a inversores de capital privado.
«La UEFA y sus asociaciones nacionales no participarán en competiciones de la FIFA», sentenció el ente rector del fútbol europeo tras una reunión urgente en línea. La organización calificó la propuesta de Infantino de «sencillamente inaceptable», declarando que «La Copa Mundial de la FIFA pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, nunca estará en venta».
La polémica surgió tras revelarse la propuesta secreta de Infantino de escindir las operaciones comerciales de la FIFA en una operación de 20.000 millones de dólares, con un 20% en manos de inversores privados. El principal inversor sería una firma de inversión de Nueva York creada por Joshua Kushner.
La UEFA, donde Infantino ejerció como secretario general antes de presidir la FIFA, criticó duramente la medida: «Esto no es solo un profundo fracaso de liderazgo, sino una abdicación del deber de la FIFA como custodio del fútbol mundial». El organismo advirtió que la entrada de inversores externos cambiaría el fútbol para siempre, al imponer la obligación de un «retorno comercial» y la «presión diaria» de las expectativas de los inversores.
Infantino defendió la oferta como una oportunidad para «acelerar al máximo» la financiación del desarrollo del fútbol en todo el mundo. Sin embargo, dirigentes de la UEFA expresaron su enojo porque la FIFA no está utilizando sus reservas de varios miles de millones para financiar programas adicionales de desarrollo. La primera competición de la FIFA que podría verse afectada por el boicot es el Mundial femenino Sub20, que se celebrará en Polonia a partir del 5 de septiembre.










