El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció una inversión de 3.000 millones de dólares en educación, equivalente a más del 8% del Producto Interno Bruto, lo que triplica lo invertido por gobiernos anteriores y convertiría al país centroamericano en el que más destina de su economía a este rubro en toda Latinoamérica.
El anuncio fue realizado ante unos 30.000 jóvenes estudiantes en el Estadio Nacional Jorge «Mágico» González, en San Salvador, donde Bukele también informó que el programa de becas universitarias beneficiará a 50.000 alumnos este año con una financiación de 100 millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). «Estas 50.000 becas son solo para este año; para el otro año vienen más y más hasta que todos los jóvenes salvadoreños tengan la oportunidad de estudiar», aseguró.
El titular del Banco Mundial, Ajay Banga, visitó El Salvador a finales de julio y quedó impresionado con los proyectos educativos. En sus cuentas oficiales, la institución señaló que «El Salvador está abriendo camino con un nuevo enfoque en educación, utilizando IA, herramientas digitales y datos en tiempo real para transformar el aprendizaje a gran escala», beneficiando a más de 500.000 niños.
A pesar de ser un país con apenas 6.200 dólares de ingresos per cápita, El Salvador se ha destacado por entregar un ordenador portátil a cada estudiante del sistema público de educación para reducir la brecha digital. Bukele calificó este programa como «la mano blanda del Gobierno», en contraste con su política de seguridad: «A nivel internacional se conoce a este gobierno por tener una mano dura contra el crimen, pero debemos tener una mano blanda y amiga con los buenos».
Desde marzo de 2022, El Salvador permanece bajo un régimen de excepción que ha dejado 92.000 detenciones y una notable reducción del crimen, aunque también más de 6.400 denuncias por abusos y al menos 554 personas muertas en custodia estatal.









