Un violento torrente de barro, hielo y escombros azotó este miércoles la región fronteriza entre Nepal y la región autónoma del Tíbet (China), destruyendo edificaciones a su paso y desencadenando un operativo de rescate a gran escala. Reportes preliminares de la policía nepalí confirman al menos 55 personas fallecidas.
La tragedia alcanzó un punto crítico en el distrito de Rasuwa, donde el desbordamiento arrasó con viviendas completas e interrumpió la comunicación con un grupo de agentes policiales desplegados en la zona.
Turistas atrapados en la zona de desastre
Las autoridades locales informaron que se desconoce el paradero de 384 senderistas —de los cuales 291 son extranjeros—. El conteo inicial se obtuvo a través del registro de agencias de viajes y la Oficina de Turismo.
El impacto afectó gravemente a la localidad de Syabrubesi, conocida como la entrada al popular circuito de senderismo de Langtang y punto clave para las peregrinaciones hindúes hacia Kailash Mansarovar.
Origen del colapso y riesgo persistente
Las primeras investigaciones apuntan a que un sismo en la región provocó el desprendimiento de un bloque masivo de hielo y roca sobre el río Lhende Khola. Esto originó un taponamiento aguas arriba que, al colapsar, desató la riada.
Las autoridades mantienen la alerta ante la amenaza de un segundo deslave debido a los bloqueos remanentes en el cauce. Asimismo, los estados indios de Bihar y Uttar Pradesh emitieron advertencias preventivas ante el posible incremento en el caudal de los ríos que descienden desde las montañas del Himalaya.










