Cuatro talentosas estudiantes de la máxima casa de estudios poblana triunfaron rotundamente al conseguir el prestigioso Premio Municipal de la Juventud este año.
Estas distinguidas jóvenes vencieron a más de 100 participantes, demostrando gran creatividad, liderazgo y firme vocación para transformar positivamente su entorno social urbano.
Logros en salud comunitaria e inclusión
Zaira Vanesa Acevedo Ochoa, futura doctora, ganó en Excelencia Académica. Ella investiga prometedores tratamientos celulares contra el cáncer, buscando innovar la medicina moderna.
Además, la universitaria presentó sus notables hallazgos médicos en importantes congresos internacionales realizados recientemente en Norteamérica y Asia, demostrando gran capacidad científica global.
Por su parte, María de la Luz Guadalupe Sabino Serrano conquistó la categoría de Compromiso Social gracias a su incansable defensa del territorio.
La joven estudiante de Derecho protege fervientemente el patrimonio nahua en La Resurrección, buscando establecer juzgados indígenas que garanticen justicia para su pueblo.

Fomento al emprendimiento y promoción cultural
En el rubro de Emprendimiento y Desarrollo Económico, Leilanie Rodríguez Rendón fue premiada por fundar su propia iniciativa de figuras en porcelana flexible.
Esta creadora perfeccionó técnicas modelando hermosas piezas personalizadas, gestionando exitosamente su empresa desde la compra de insumos hasta el moderno marketing digital actual.
Actualmente diseña diversos talleres formativos para enseñar este bello oficio artesanal, buscando consolidar una sólida red comunitaria dispuesta a impulsar el talento local.
Finalmente, María José Alanís Castro brilló triunfando en Arte y Cultura, destacando como incansable promotora cultural y dedicada investigadora escénica al sur poblano.
Esta egresada de Arte Dramático coordina extraordinarios colectivos artísticos, fomentando la lectura activa mientras imparte valiosas clases en diversos talleres de iniciación estética.
Dicha docente ha obtenido prestigiosos estímulos institucionales para continuar creando, desarrollando narrativas barriales e impulsando una auténtica cultura de paz y respeto diverso.
Estas cuatro maravillosas mujeres demuestran el inmenso potencial universitario, consolidándose como figuras inspiradoras capaces de forjar un futuro brillante para toda la metrópoli.










