El Centro de Apoyo Emocional y Terapia Ocupacional de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla festejó muy exitosamente su cuarto aniversario de brindar ayuda.
Durante esta emotiva conmemoración, la rectora Lilia Cedillo Ramírez destacó claramente que este gran proyecto comenzó simplemente como un sueño muy noble, hermoso e inspirador.
Actualmente, este recinto representa un enorme referente nacional en el cuidado de la salud mental de los alumnos mediante terapias asistidas con animales.
Estas sesiones terapéuticas se realizan empleando perros, los cuales fueron mayormente rescatados y adoptados por la institución durante la pasada contingencia sanitaria mundial.
Nuevos proyectos e impacto universitario
La académica afirmó que los jóvenes encuentran aquí un refugio ideal para sentirse escuchados, relajados y profundamente respaldados por toda la solidaria comunidad.
Por su parte, Héctor Álvarez Peral, coordinador del espacio, anunció que durante este año lograron implementar nuevos proyectos para fortalecer el bienestar estudiantil.
Un ejemplo destacado es la contención psicológica brindada a los pacientes infantiles durante las consultas en la Especialidad de Odontopediatría de la universidad.
También participaron activamente en diversas campañas preventivas contra las adicciones e inaugurarán pronto una clínica especializada para esterilizar mascotas de la comunidad universitaria.

Cifras destacadas y celebración perruna
Respecto al volumen de intervenciones con los valiosos coterapeutas caninos, el responsable detalló que los resultados de estos primeros meses resultaron muy positivos.
Se contabilizaron cuatro mil setecientas cuarenta y tres sesiones internas, así como cuatro mil ochocientas veintiuna intervenciones externas apoyando a nuestra gran comunidad.
A estas cifras sobresalientes se suman trescientas setenta y dos atenciones específicas dentro del área de estomatología pediátrica, demostrando un enorme impacto social.
Para culminar los festejos de este importante aniversario, las autoridades organizaron una divertida caminata perruna recorriendo las instalaciones de la famosa Ciudad Universitaria.
Estas dinámicas recreativas fomentaron la sana convivencia, fortaleciendo los lazos afectivos entre los entusiasmados universitarios, sus familias y sus adoradas mascotas de compañía.










