Ciudad de México — En una operación binacional de alto impacto, la Secretaría de Hacienda, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos asestaron un duro golpe a las redes de lavado de dinero vinculadas al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) estadounidense sancionó a 55 objetivos (39 personas físicas y 16 empresas). Por su parte, la UIF sumó a este cerco a otros ocho implicados y presentó la denuncia correspondiente ante la Fiscalía General de la República (FGR) por el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita, congelando las cuentas de todos los involucrados al ingresarlos a la Lista de Personas Bloqueadas.
El análisis financiero en México detectó un esquema caracterizado por la compra de inmuebles, joyas y autos de lujo, transferencias internacionales, transacciones con activos virtuales e inconsistencias fiscales. Además, se identificó una red de empresas fachada utilizadas para dispersar las ganancias del crimen organizado.
Con este despliegue coordinado bajo estándares internacionales, las autoridades de ambos países buscan estrangular la capacidad económica del grupo delictivo y blindar el sistema bancario.









