CHETUMAL, Q. ROO (27 de abril, 2026) — El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha registrado un nuevo e imponente sitio arqueológico denominado «El Jefeciño», ubicado en el municipio de Othón P. Blanco. El hallazgo, que destaca por su arquitectura monumental de estilo Petén, fue posible gracias a un reporte ciudadano realizado durante las labores del Proyecto de Salvamento Arqueológico Tren Maya.
Un Asentamiento de Gran Envergadura
El sitio se extiende sobre una superficie preliminar de 100 hectáreas, aunque los especialistas estiman que su extensión real podría ser mucho mayor. Entre los rasgos más significativos de este antiguo asentamiento destacan:
- Complejo Monumental: Se han contabilizado al menos 80 edificios, distribuidos en una zona nuclear que incluye cinco estructuras de gran tamaño, con alturas que oscilan entre los 11 y 14 metros [00:22].
- Estilo Arquitectónico: Las construcciones corresponden al estilo Petén, característico del periodo Clásico Temprano y Tardío (250-900 d.C.), identificable por sus edificios abovedados con esquinas redondeadas y molduras en delantal [00:30].
- Etapas Constructivas: De manera superficial se han detectado tres etapas de construcción, aunque se infiere que el sitio podría albergar hasta cinco niveles de superposición arquitectónica [01:11].

Hallazgos Artísticos y Funerarios
Durante la prospección, los arqueólogos Sonny Moisés Ojeda González y Diana Karina Blancas Olvera identificaron elementos de alto valor histórico:
- Pintura Mural: En uno de los edificios se localizaron restos de estuco con motivos decorativos en colores blanco, naranja y franjas rojas [01:01].
- Contexto Funerario: Se hallaron fragmentos de una osamenta humana, lo que sugiere la existencia de un contexto de enterramiento o ritual dentro del complejo [00:52].
- Bóvedas Mayas: Se documentaron tres bóvedas en saledizo al interior de algunas estructuras, las cuales mantienen un notable estado de conservación.

Preservación y Futuro del Sitio
Debido a que las evidencias deben permanecer in situ para su protección, no se realizó una recuperación de materiales, sino un registro minucioso. La Secretaría de Cultura, encabezada por Claudia Curiel de Icaza, resaltó que este descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre la presencia maya en el sur de Quintana Roo, sino que también subraya la importancia de la colaboración entre las comunidades y las instituciones para el resguardo del patrimonio nacional.
Como próximos pasos, los investigadores planean utilizar tecnología LiDAR para mapear con precisión el patrón de asentamiento y definir futuras acciones de conservación y consolidación de esta nueva urbe prehispánica que promete revelar nuevos vínculos sociales de los antiguos mayas en la región.










