El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que el Pentágono no transmitirá en directo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, responsable del tiroteo de Fort Hood, prevista para el 3 de diciembre, tras recibir críticas de republicanos y demócratas.
Trump defendió inicialmente que mostrar la ejecución podría funcionar como elemento disuasorio frente al terrorismo. Sin embargo, reconoció que muchas personas preferirían no presenciar la muerte de Hasan mediante transmisiones digitales u otros medios visuales.
La decisión generó críticas de ambos partidos
El anuncio original del secretario de Defensa, Pete Hegseth, de que la ejecución sería pública, seguido de la confirmación de una transmisión en vivo, provocó rechazo entre legisladores de ambos partidos. Algunos advirtieron que las imágenes podrían utilizarse para promover la radicalización.
El vicepresidente JD Vance también expresó reservas y aseguró que no vería la transmisión si finalmente se realizaba. Aunque condenó los asesinatos cometidos por Hasan, sus comentarios reflejaron la controversia sobre la exhibición pública de la pena capital.
La Iglesia católica estadounidense igualmente rechazó la iniciativa. El arzobispo Paul S. Coakley calificó la transmisión como una promoción de la cultura de la muerte, mientras que otros republicanos, incluido el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, manifestaron opiniones similares.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó que Trump y Hegseth conversaron sobre la cancelación antes del anuncio presidencial. Según el funcionario, el secretario de Defensa respalda la decisión y ambos mantienen una postura coincidente.
Hasan fue condenado por la masacre de 2009
Hasan, psiquiatra del Ejército estadounidense con rango de mayor, abrió fuego el 5 de noviembre de 2009 en un edificio médico de Fort Hood, Texas, donde soldados aguardaban vacunas y autorizaciones para desplegarse. El ataque dejó numerosas víctimas.
Durante el tiroteo, gritó «Allahu Akbar», expresión árabe que significa «Dios es grande», y disparó contra militares, incluidos algunos que intentaban escapar. Hasan sostuvo que buscaba impedir que fueran enviados a Afganistán para matar a musulmanes.
Un juez militar le prohibió presentar esa defensa durante su juicio en 2013. Hasan quedó paralizado de la cintura hacia abajo después de recibir un disparo por la espalda de las fuerzas del orden y actualmente utiliza una silla de ruedas.
Trump ha respaldado el fusilamiento como método de ejecución y afirmó que Hasan morirá, aunque anteriormente se había distanciado del anuncio de que el procedimiento sería público. El mandatario también señaló que los familiares directos de las víctimas podrán presenciarlo presencialmente si así lo desean.










