La jurista sudafricana Navi Pillay, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, recibió el Premio Nobel de la Paz por su trayectoria en la promoción del derecho internacional, en un contexto de crecientes tensiones en torno a las instituciones judiciales internacionales.
A sus 85 años, Pillay ha dedicado su carrera a la defensa de los derechos humanos, desde la protección de Nelson Mandela durante su encarcelamiento hasta su participación en organismos internacionales encargados de investigar presuntas violaciones al derecho internacional.
Una trayectoria vinculada a casos internacionales
La jurista presidió una comisión de investigación de la ONU que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza, una determinación rechazada por el Gobierno israelí y cuestionada por otros dirigentes internacionales. Su trabajo también ha estado relacionado con la Corte Internacional de Justicia y la Corte Penal Internacional.
El reconocimiento podría interpretarse como una señal de respaldo a la justicia internacional frente a las críticas del presidente estadounidense Donald Trump y del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu contra organismos y procedimientos judiciales internacionales.
Horas después del anuncio del galardón, la administración Trump impuso nuevas sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI), como parte de su campaña contra el tribunal, al que acusa de politización y de emprender acciones ilegales contra ciudadanos estadounidenses e israelíes.
El Nobel destaca la importancia del Estado de derecho
Durante el anuncio, el presidente del Comité Nobel Noruego, Jørgen Watne Frydnes, destacó que el Estado de derecho, tanto nacional como internacional, constituye una base fundamental para preservar la paz y resolver los conflictos por vías no violentas.
El comité también reconoció la labor de juristas que, como Pillay, enfrentan desafíos legales complejos y defienden a poblaciones vulnerables. Su trayectoria incluye asuntos relacionados con Sudáfrica durante el apartheid y conflictos internacionales contemporáneos.
La galardonada recibió la noticia mientras participaba en un foro en Núremberg, Alemania, en el mismo recinto donde se celebraron los juicios contra criminales de guerra nazis, procesos que contribuyeron a establecer principios fundamentales del derecho internacional.
El premio se anunció en el 125 aniversario de la creación del Nobel, con un mensaje centrado en la justicia como elemento indispensable para alcanzar y mantener la paz.










