LONDRES (AP). — En un firme intento por subsanar la profunda fractura familiar, el rey Carlos III recibió este viernes al príncipe Harry y a su familia. El histórico encuentro marca la primera reunión del monarca con su hijo menor, su nuera Meghan Markle y sus nietos en varios años, desde que los duques de Sussex decidieron abandonar sus responsabilidades reales para mudarse a California hace seis años.
El Palacio de Buckingham confirmó que la cita se llevó a cabo de manera estrictamente privada en Highgrove House, una residencia de campo ubicada al oeste de Londres. Al encuentro con el duque de Sussex también asistieron la duquesa Meghan, el príncipe Archie, de 7 años, y la princesa Lilibet, de 5 años, quienes fueron recibidos por el soberano y la reina Camila.
Expectación mediática y tensiones logísticas
La llegada de Harry a suelo británico el pasado lunes para cumplir con compromisos benéficos desató una oleada de rumores en los tabloides ingleses sobre una posible tregua familiar. El deseo del príncipe de que sus hijos convivieran con su abuelo —quien a sus 77 años enfrenta un tratamiento contra un tipo de cáncer no revelado— aceleró las gestiones, pese a las complejidades de la agenda real.
Sin embargo, los días previos no estuvieron exentos de fricciones:
- Fallas de comunicación: Funcionarios del palacio retiraron una oferta de alojamiento en el Palacio de Buckingham para Harry luego de que este no la aceptara formalmente dentro del tiempo establecido.
- Revés en los tribunales: La visita coincidió con la derrota legal del príncipe en su última demanda contra el editor del Daily Mail, tras no poder comprobar acusaciones de invasión a la privacidad.
Un largo historial de reproches y distanciamiento
La relación entre los Sussex y la Casa de Windsor alcanzó su punto más crítico tras la mudanza de la pareja a Estados Unidos y la posterior publicación de Spare (En la sombra), el explosivo libro de memorias de Harry. En dicha obra, el príncipe lanzó duras acusaciones contra la monarquía, señalando una supuesta filtración de información privada a la prensa sensacionalista y dirigiendo críticas severas hacia la reina Camila.
A pesar de que el monarca y su hijo menor apenas habían cruzado palabra en septiembre pasado durante una breve taza de té, este nuevo acercamiento en Highgrove House abre una ventana hacia la reconciliación. Aunque los pequeños príncipes ya tienen edad para recordar el encuentro con su abuelo, las autoridades de la corona enfatizaron que la reunión se mantuvo bajo un carácter íntimo, por lo que no se divulgará ninguna fotografía oficial del evento.










