Elon Musk destinó al menos 445 millones de dólares para impulsar a los republicanos en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, pero su estrategia no evitó que el partido perdiera el control del Congreso frente a los demócratas.
El resultado representa un revés político para el empresario, quien había respaldado a candidatos republicanos y buscaba mantener una mayoría favorable a sus intereses. Tras la derrota, legisladores demócratas anticiparon posibles investigaciones y citaciones relacionadas con sus compañías y su participación en el Departamento de Eficiencia Gubernamental.
Musk enfrenta posibles investigaciones y presión política
Aunque la suma representa una cantidad relativamente pequeña para el hombre más rico del mundo, sus empresas mantienen miles de millones de dólares en contratos con el gobierno federal, lo que podría aumentar las consecuencias de los resultados electorales.
Durante la noche electoral, mientras se confirmaban las pérdidas republicanas, Musk publicó una broma en X, la plataforma de su propiedad: “Supongo que mis láseres espaciales para interferir en las elecciones no funcionaron esta vez”, acompañada de un emoji de encogimiento de hombros.
El empresario también enfrenta riesgos en Texas, donde tiene su sede y concentra varias de sus compañías. Ahí gastó al menos cinco millones de dólares para apoyar la reelección del gobernador republicano Greg Abbott, quien también perdió.
Texas registra avances demócratas y derrota de Paxton
Los demócratas consiguieron además el control de la Cámara de Representantes de Texas y del Senado federal. Entre sus victorias destacó la derrota del fiscal general republicano Ken Paxton, quien recibió el respaldo de una campaña beneficiada por 158 millones de dólares provenientes del gasto de Musk.
Paxton perdió la contienda senatorial frente al demócrata James Talarico, en una elección que reflejó el desgaste de los republicanos en el estado.
Los candidatos demócratas también criticaron durante sus campañas las exenciones fiscales, subvenciones y relaciones políticas que benefician a las empresas de Musk. El resultado marcó la primera victoria estatal demócrata en Texas en más de tres décadas.
Aunque Donald Trump sufrió algunas de las mayores pérdidas políticas de la jornada, Musk quedó entre los principales derrotados, luego de invertir una fortuna sin conseguir el resultado electoral que buscaba.










