La Revolución del Campo impulsa en Puebla un modelo que combina tecnología, valor agregado y comercialización para fortalecer la riqueza comunitaria de las familias productoras.
Productores al centro de la estrategia rural poblana
Desde Ciudad de México, el gobernador Alejandro Armenta Mier explicó que la estrategia, en coordinación con Gobierno de México, coloca a productores como eje decisorio.
Sostuvo que el objetivo no es solo entregar apoyos, sino construir condiciones duraderas para que el campo poblano sea más productivo, competitivo y socialmente justo.

Inversión histórica y cadenas de valor agroalimentarias
La secretaria de Agricultura, Ana Laura Altamirano, detalló que en 2026 se destinan cuatro mil seiscientos quince millones de pesos al sector agropecuario poblano.
Para 2027 se proyecta inversión conjunta de cinco mil cuatrocientos tres millones de pesos, con recursos federales y estatales orientados a infraestructura, tecnificación y capacitación.
Informó que, de diciembre 2024 a agosto de este año, el valor agropecuario pasó de sesenta y cuatro mil a ochenta y cuatro mil millones.
Subrayó que ochenta por ciento de las unidades productivas pertenece a pequeños productores, por lo que el incremento significa visibilidad e ingreso para comunidades rurales.
Entre los proyectos estratégicos mencionó Café Bienestar, Maíz del Bienestar, Precios de Garantía, acciones de sanidad e inocuidad y Centros CITRA, que impulsan transformación agroalimentaria.
Detalló que Puebla impulsa procesos de transformación para productos como higo y jitomate, de modo que no produzca más, sino que agregue valor y comercialización.
La entidad fortalece presencia con la Reunión CONASA, la Reunión de Innovación y un simposio Agricultura 4.0, donde la floricultura genera derrama de mil millones.
Otro eje económico es la Ruta del Mictlán, en Atlixco, que reunirá a trescientos productores, artesanos y comerciantes alrededor del cultivo y venta de cempasúchil.
Durante octubre se esperan dos millones de macetas y más de trescientas hectáreas sembradas, atrayendo compradores de doce estados, visitantes nacionales y turismo internacional.
Armenta afirmó que la Revolución del Campo busca construir riqueza comunitaria duradera, donde pequeños productores accedan a tecnología, mercados justos y precios, con sostenibilidad ambiental.









