Antes de que avance el proyecto inmobiliario anunciado por Grupo Carso en la zona de San Francisco, deben conocerse sus posibles efectos sobre los habitantes, el patrimonio y el entorno urbano, consideró el presidente del Congreso de Puebla, Pavel Gaspar.
El diputado local señaló que la inversión privada, estimada en alrededor de 4 mil millones de pesos, no debe generar condiciones de exclusividad ni provocar el desplazamiento de las familias que históricamente han habitado este sector del Centro Histórico.
Gaspar aclaró que su postura no representa un rechazo a la llegada de recursos privados a Puebla, sino un llamado a que el desarrollo urbano genere beneficios para la población y contribuya a mejorar las condiciones de vivienda y de los barrios.
Debe ser un desarrollo con la gente
El presidente del Congreso sostuvo que cualquier proyecto inmobiliario de esta magnitud debe construirse bajo una visión social, que tome en cuenta a las comunidades y garantice que los beneficios no se concentren únicamente en sectores con mayor capacidad adquisitiva.
Consideró que la intervención en la zona de San Francisco debe ser “con la gente y para la gente”, y no orientarse a la especulación inmobiliaria.
En ese sentido, advirtió que no debe permitirse un modelo de desarrollo en el que solo unos cuantos obtengan beneficios por encima de quienes tradicionalmente han poblado estos lugares.
Pide cuidar patrimonio y entorno urbano
Pavel Gaspar también subrayó la importancia de conocer los impactos que el proyecto podría tener sobre el patrimonio histórico y el entorno urbano de la zona.
Indicó que San Francisco forma parte de un área con valor cultural, social y urbano, por lo que cualquier intervención debe ser analizada con responsabilidad.
El legislador insistió en que la inversión privada puede ser positiva para Puebla, siempre que se realice con reglas claras, respeto a la población y una visión de desarrollo incluyente.










