Roger Federer recibió uno de los reconocimientos más importantes de su carrera al ser incluido en el Salón Internacional de la Fama del Tenis, durante una emotiva ceremonia celebrada en Newport, Rhode Island. El suizo, retirado del tenis profesional desde 2022, ofreció un discurso cargado de emoción en el que agradeció a su familia, entrenadores, rivales y aficionados, e incluso rompió en llanto mientras recordaba su camino por las canchas.
Su carrera quedó marcada por logros que lo colocan entre los mejores de todos los tiempos: 20 títulos de Grand Slam —ocho Wimbledon, seis Australian Open, cinco US Open y un Roland Garros—, 103 títulos ATP en individuales, 310 semanas como número uno del mundo con un récord de 237 consecutivas, 28 Masters 1000, seis ATP Finals, oro olímpico en dobles en Beijing 2008 y plata individual en Londres 2012, además de la Copa Davis 2014 con Suiza.
Su dominio fue especialmente impresionante en Wimbledon, donde levantó ocho trofeos, y conquistó los cuatro Grand Slam durante su carrera. En su discurso, Federer definió su relación con el deporte como «mi carta de amor al tenis», una pasión que continúa tras su retiro.
La ceremonia contó con leyendas como Pete Sampras y Martina Navratilova, mientras que su esposa Mirka realizó una emotiva presentación antes del reconocimiento oficial. Con su ingreso al Salón de la Fama, la elegancia, los títulos y las 310 semanas en la cima de Federer quedan inmortalizados en uno de los máximos reconocimientos del tenis.









