Gianni Infantino encabezará este jueves una reunión del Consejo de la FIFA marcada por las críticas a su liderazgo y la controversia por un plan para vender una participación en los derechos comerciales de los torneos internacionales a inversionistas privados.
El encuentro, integrado por representantes de las distintas confederaciones, será el primero desde que se conoció y posteriormente se retiró la propuesta. La discusión ocurre antes del 18 de noviembre, fecha límite para registrar candidaturas a las elecciones presidenciales de 2027, previstas en Rabat, Marruecos.
Financiamiento y derechos comerciales, en el centro del debate
Entre los temas previstos figuran la propuesta de inversión privada, el posible uso de las reservas financieras de la FIFA para apoyar a sus 211 federaciones miembro, los procedimientos disciplinarios y las normas de gobernanza del organismo.
El plan original contemplaba captar 4 mil 200 millones de dólares de inversionistas liderados por Joshua Kushner, a cambio de una participación permanente del 20 por ciento en FIFA Forward Enterprise, filial que administraría derechos comerciales de las Copas Mundiales y los Mundiales de Clubes.
La iniciativa fue retirada pocos días después de hacerse pública. La controversia se convirtió en uno de los principales desafíos de la presidencia de Infantino, quien se perfilaba para buscar un cuarto y último mandato, con vigencia hasta 2031.
Las críticas también apuntan a un estilo de dirección considerado demasiado centralizado. Kevin Lamour, exdirector de operaciones de la FIFA, describió el proyecto como una iniciativa impulsada por una sola persona, según el reporte de Associated Press.
Propuesta de mayores recursos para las federaciones
De acuerdo con la información previa a la reunión, Infantino propondrá que cada una de las 211 federaciones reciba 15 millones de dólares adicionales durante el ciclo comercial 2027-2030, además de los 10 millones previamente comprometidos.
La propuesta competiría con una iniciativa respaldada por la UEFA y sus aliados, que plantea entregar un pago único de 10 millones de dólares a cada federación utilizando las reservas de efectivo de la FIFA, sin recurrir a inversionistas privados.
La oferta inicial de Infantino contemplaba otorgar 20 millones de dólares a cada federación que aprobara el acuerdo de inversión antes de mediados de septiembre. Sin embargo, no está claro si existe una mayoría entre los miembros para respaldar su destitución, pues durante su gestión han recibido mayores recursos económicos.
La FIFA no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre los objetivos y el alcance de las discusiones previstas para este jueves.










