Atlanta — En un desenlace de película, la selección de Argentina, vigente campeona del mundo, selló su pase a la gran final de la Copa del Mundo tras derrotar 2-1 a Inglaterra. El combinado sudamericano logró revertir un escenario adverso en los últimos minutos del encuentro, manteniendo intacto el sueño de revalidar su corona global.
El equipo europeo se adelantó en el marcador gracias a un tanto de Anthony Gordon, lo que obligó a la escuadra liderada por Lionel Messi a volcarse al ataque con más orgullo que orden. Cuando el panorama lucía más oscuro para la albiceleste, la recompensa llegó de forma agónica: al minuto 85, Enzo Fernández firmó el gol del empate y, apenas dos minutos después de cumplirse el tiempo reglamentario, el delantero suplente Lautaro Martínez conectó un sólido cabezazo para consumar la remontada.
El enfrentamiento revivió una de las rivalidades más emblemáticas y pasionales del balompié internacional, registrando una atmósfera electrizante en las tribunas de Atlanta incluso antes del pitazo inicial.
Con este crucial triunfo en la bolsa, Argentina se medirá ante España en la gran final del Mundial el próximo domingo, en un vibrante choque que tendrá como escenario la ciudad de East Rutherford, Nueva Jersey.










