MIAMI GARDENS, Florida — La Copa del Mundo más grande de la historia ha cruzado su punto medio. Con 54 de los 104 partidos disputados, el torneo entra en su etapa más electrizante tras definirse los primeros billetes a la fase de eliminación directa, donde un solo tropiezo significa la despedida.
Esta edición destaca por un notable incremento en la contundencia ofensiva: se han anotado 161 goles, situando el promedio en 2.98 dianas por encuentro, la cifra más alta registrada en los últimos 50 años. Se prevé que el récord histórico de 172 anotaciones impuesto en Qatar se supere en los próximos días.
«Lo mejor está por venir», aseguró el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ante una asistencia sin precedentes que mantiene los estadios prácticamente llenos.
Clasificados y eliminados al momento
El panorama de la competencia comienza a clarificarse con 13 escuadras instaladas en los dieciseisavos de final y siete combinados matemáticamente eliminados:
- Con boleto asegurado: México, Estados Unidos y Canadá (las tres naciones anfitrionas) avanzaron con éxito. A ellos se unen potencias como Argentina, Brasil, Alemania y Francia, además de Suiza, Noruega, Marruecos, Colombia, Bosnia y Herzegovina, y una histórica Sudáfrica.
- Fuera del torneo: República Checa, Haití, Turquía, Túnez, Jordania, Qatar y Panamá se despiden de la competencia.
- Boletos en juego: Quedan 19 plazas disponibles para 28 selecciones que definirán su futuro en la última jornada de grupos, con duelos definitivos como Australia-Paraguay y Japón-Suecia.
El factor Messi y la proyección de la final
Las máximas figuras del balompié internacional cumplen con las expectativas. El astro argentino Lionel Messi, quien celebró su cumpleaños 39 en pleno torneo, lidera la tabla de goleo con cinco dianas, elevando su récord histórico a 18 anotaciones en Mundiales. Por su parte, Kylian Mbappé (Francia), Erling Haaland (Noruega) y Vinicius Júnior (Brasil) le pisan los talones con cuatro tantos cada uno.
El diseño de las llaves abre la posibilidad de una reedición de la final pasada entre Argentina y Francia. De mantener el paso, la albiceleste disputaría su próximo encuentro en Miami, territorio donde Messi jugará prácticamente como local tras tres años de residencia en la MLS.










