Los operarios del legendario estadio Maracaná trabajan a marchas forzadas recortando el césped a pocas horas del esperado partido oficial de la NFL.
Este inédito enfrentamiento deportivo en Río de Janeiro reunirá a los reconocidos Dallas Cowboys frente a los combativos Baltimore Ravens este próximo domingo.
El estado de la cancha genera bastante inquietud debido al desgaste provocado por la intensa actividad del fútbol brasileño local durante semanas recientes.
Tanto el club Flamengo como el Fluminense disputan compromisos constantemente en dicho escenario, complicando gravemente la conservación adecuada del terreno natural para los atletas.
Inquietud por la tracción del terreno
Varios expertos del propio sindicato de jugadores expresaron honda preocupación sobre la tracción, advirtiendo posibles resbalones peligrosos durante las veloces jugadas del choque.
Sin embargo, los principales organizadores reforzaron las costuras del pasto y aseguraron confiadamente que las condiciones actuales resultan totalmente idóneas para poder competir este domingo.
Los antecedentes en São Paulo durante el año pasado mostraron dificultades muy similares cuando futbolistas norteamericanos debieron cambiar sus calzados por superficies resbaladizas.
A diferencia de aquel campo híbrido paulista, el mítico estadio carioca presenta un césped exclusivamente natural, requiriendo cuidados minuciosos mediante tijeras manuales antes del espectáculo.
Las plantillas de ambos conjuntos arribaron a tierras brasileñas tras vuelos prolongados de diez horas, iniciando entrenamientos antes de su recorrido oficial por el estadio.
Entusiasmo turístico en las playas
Este duelo internacional forma parte del ambicioso plan expansivo de la liga, sumando un número récord de nueve compromisos fuera de Estados Unidos.
Paralelamente, miles de aficionados locales y visitantes extranjeros disfrutan las calurosas playas cariocas con agradables temperaturas cercanas a veintiocho grados centígrados este sábado.
A diferencia del perfil empresarial paulista, Río ofrece un ambiente festivo muy atractivo que combina turismo costero con la emoción del deporte americano.
Emblemáticos e icónicos atractivos como el Cristo Redentor lucen colmados de fanáticos entusiastas, listos para vivir una experiencia verdaderamente inolvidable en suelo sudamericano.









