Twitch y Amazon enfrentan una demanda colectiva en Estados Unidos por utilizar el contenido de los streamers para entrenar modelos de inteligencia artificial sin su consentimiento ni compensación económica.
La demanda fue presentada el 20 de agosto por Warren Pandiscia, un creador de contenido con poco más de 900 seguidores en Twitch, residente en Connecticut, en representación de todos los usuarios en situación similar. El escrito sostiene que Amazon utilizó millones de vídeos, emisiones, imágenes y otras comunicaciones de Twitch como materia prima para desarrollar y comercializar sus sistemas de IA.
El caso llega apenas días después de que Twitch reconociera públicamente que el contenido de los canales puede usarse para entrenar modelos de IA generativa de Amazon. El 12 de agosto la plataforma añadió una opción para impedirlo, pero llegó activada por defecto, lo que significaba que streams, VOD, clips, destacados, chats, textos e imágenes se utilizaban para entrenar los modelos de Amazon salvo que el creador lo desactivara manualmente.
Un ejecutivo de Twitch justificó esta decisión afirmando que la opción venía activa porque sabían que la mayoría de los creadores no consentirían ceder su información. Durante una retransmisión oficial, Mike Minton, entonces responsable de monetización, lo explicó con crudeza: «Si fuera opcional, nadie se apuntaría». Esta declaración es ahora pieza clave de la argumentación de los demandantes como evidencia de que Twitch sabía del rechazo de los creadores.
Lo llamativo es que la demanda no proviene de un streamer gigante, sino de un creador pequeño que afirma nunca haber autorizado que sus emisiones fueran incorporadas a conjuntos de datos para productos comerciales de IA. La propuesta es crear una clase nacional que podría abarcar millones de personas, aunque el tribunal debe aceptarla antes de que el caso avance formalmente.
Los cuatro cargos del escrito no se basan principalmente en infracción de copyright, sino en incumplimiento de contrato implícito y del deber de buena fe, enriquecimiento injusto, incumplimiento de contrato expreso y vulneración de la Ley de Competencia Desleal de California. El argumento central es que la licencia que un creador concede a Twitch para alojar y distribuir su contenido no debería interpretarse como autorización para entregar ese material a Amazon como entrenamiento gratuito para productos de IA independientes.
Hay antecedentes relevantes. En 2024, Minton reconoció que se estaba utilizando contenido de la plataforma para trabajos relacionados con IA, aunque afirmó que eran prototipos. Cuando se le preguntó si Amazon ya había entrenado modelos con contenidos de usuarios antes de introducir la opción de exclusión, respondió que no sabía exactamente qué había utilizado Amazon para sus entrenamientos.
La nueva configuración de privacidad tampoco implica que el uso de IA desaparezca al desactivarla. Twitch diferencia entre entrenar modelos generativos de Amazon y utilizar algoritmos de machine learning para funciones internas como AutoMod, recomendaciones, subtítulos o seguridad. Además, si un usuario escribe en el chat de otro streamer, la configuración del propietario de ese canal determina si esos mensajes forman parte del entrenamiento.
La demanda no se limita a compensación económica. Pandiscia pide daños, restitución, devolución de beneficios obtenidos por Amazon y Twitch, una orden para dejar de utilizar contenidos sin consentimiento expreso, y la identificación y eliminación de datos obtenidos irregularmente, así como detener el uso de modelos derivados de ese material.










