Una explosión de consideración se produjo en las inmediaciones de Tulsa, Oklahoma, este lunes cuando dos tanques destinados al almacenamiento de gas natural licuado estallaron tras ser alcanzados por una descarga eléctrica, según lo informado por la compañía de oleoductos que opera las instalaciones.
De acuerdo con el comunicado de la empresa encargada de los ductos, un rayo impactó directamente sobre los recipientes de gas natural en estado líquido, provocando su detonación. El siniestro involucró dos unidades de almacenamiento que contenían el combustible en su forma licuada.
Pese a la magnitud del evento, no se registraron personas heridas ni afectadas en su integridad física. La ausencia de lesionados fue confirmada en los reportes iniciales emitidos tras la explosión, lo que representa un aspecto favorable dentro de una situación que, por las características del material involucrado —gas natural licuado, de alta inflamabilidad—, revestía un potencial peligro considerable.
La compañía de oleoductos continúa con las labores de evaluación en el sitio del incidente, ubicado en las afueras de la localidad de Tulsa, en territorio oklahomense. Los detalles sobre el alcance de los daños materiales y las condiciones de las instalaciones tras la explosión siguen en proceso de verificación.
El evento ocurrió durante la jornada del lunes y las autoridades correspondientes han sido notificadas sobre lo sucedido en las instalaciones de almacenamiento de gas natural.










