En un contundente operativo de vigilancia marítima que refuerza el combate frontal contra el crimen organizado, la Secretaría de Marina (Semar), a través de la Armada de México, logró el aseguramiento de más de 1,600 kilogramos de presunta cocaína frente a las costas del estado de Michoacán. Este decomiso, que representa un severo golpe a las finanzas de las estructuras delictivas, impidió que millones de dosis de estupefacientes llegaran a las calles, reafirmando el compromiso de las autoridades federales con la seguridad y la salud pública del país.
La acción estratégica se materializó a aproximadamente 178 millas náuticas, el equivalente a unos 329 kilómetros, al suroeste del puerto de Lázaro Cárdenas. Elementos adscritos a la Octava Región Naval y a la Décima Sexta Zona Naval, respaldados por el despliegue coordinado de unidades de superficie y plataformas aéreas, detectaron durante un vuelo de patrullaje un conjunto de bultos balizados que flotaban a la deriva en las aguas del Océano Pacífico. De inmediato, se activaron los protocolos de interceptación marítima que culminaron con la recuperación exitosa de 54 paquetes con la sustancia ilícita, demostrando la alta capacidad de respuesta de la Guardia Costera.
Este importante aseguramiento no es un evento aislado, sino la continuación de una ofensiva de gran escala en la región. Apenas 24 horas antes, en una zona marítima contigua, los elementos navales interceptaron una embarcación menor que transportaba cerca de 1,900 kilogramos de un cargamento con características similares. Aquella operación derivó además en la captura de dos presuntos infractores de la ley. La articulación de ambas intervenciones refleja el esfuerzo sostenido por desarticular las rutas de trasiego de drogas que operan en el Pacífico mexicano.

El impacto de este golpe trasciende la simple confiscación física del narcótico. De acuerdo con las estimaciones oficiales, sacar de circulación estas 1.6 toneladas representa un déficit financiero superior a los 340.2 millones de pesos para los cárteles de la droga. Además, desde una perspectiva social, la Marina evitó la distribución y comercialización de aproximadamente 3 millones 200 mil dosis individuales en los mercados de consumo.
Bajo un estricto dispositivo de seguridad, la totalidad de la carga confiscada fue trasladada a las instalaciones de la Décima Sexta Zona Naval en Lázaro Cárdenas. Posteriormente, el material fue puesto a disposición de la delegación de la Fiscalía General de la República (FGR), trabajando en sinergia con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). Estas dependencias serán las encargadas de realizar el pesaje ministerial definitivo, integrar la carpeta de investigación correspondiente y dar seguimiento al proceso legal, fortaleciendo así el Estado de derecho en las zonas marinas de la nación.










