SAN MIGUEL CANOA, PUE. (23 de febrero, 2026) – En el marco del Día Internacional de la Lengua Materna, el Gobierno del Estado, liderado por Alejandro Armenta Mier, reafirmó su compromiso con la riqueza lingüística de la entidad. A través del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI), se presentó una estrategia que busca transformar las lenguas originarias de una herencia cultural a una herramienta de desarrollo profesional y jurídico.
Hitos en la Preservación Lingüística
La directora del IPPI, Apolinaria Martínez Arroyo, detalló los avances que marcan una diferencia estructural en la vida de las comunidades:
- Certificación Profesional: Por primera vez, el dominio de una lengua materna se reconoce como una competencia profesional. Jóvenes hablantes pueden acreditarse como intérpretes, integrando esta certificación a sus procesos de titulación.
- Derechos Públicos: Se garantiza el acceso a información oficial sobre protección civil, derechos humanos y derechos de las mujeres traducida a las lenguas originarias del estado.
- Reconocimiento Jurídico: Se destacó el impulso al Artículo Segundo constitucional, que reconoce a los pueblos indígenas como sujetos de derecho público con personalidad jurídica propia.
Educación e Identidad Cultural
El Secretario de Educación Pública, Manuel Viveros Narciso, quien se identificó orgullosamente como hablante de una lengua originaria, subrayó que el fortalecimiento de las raíces es una prioridad compartida con la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum:
- Relevo Generacional: Se fomenta el trabajo entre los «sabios de la palabra» (ancianos de las comunidades) y la juventud para asegurar la transmisión del conocimiento.
- Educación Integral: El IEEA enfatizó que la alfabetización en las comunidades no solo debe enfocarse en letras y números, sino en la preservación de los usos, costumbres y tradiciones.
El Sentir de las Comunidades
Habitantes de San Miguel Canoa, como Oliva Arce Gachupin, celebraron que estas iniciativas permitan que las nuevas generaciones no sientan la necesidad de ocultar sus raíces, sino que las valoren como un activo fundamental de su identidad.
«La lengua materna no solo se celebra, se ejerce como un derecho», puntualizó la titular del IPPI durante el evento.










