CIUDAD DE PUEBLA, PUE. – Bajo una política de cero tolerancia a la corrupción y estricto apego al orden constitucional, el gobernador Alejandro Armenta definió los ejes rectores de su administración: legalidad, tolerancia y diálogo. El mandatario fue enfático al señalar que, si bien su gobierno prioriza la resolución pacífica de conflictos, esto no implica debilidad ni omisión ante actos ilícitos.
Los Pilares de la Gobernabilidad
El gobernador destacó que la actuación del Estado se fundamenta en principios democráticos que buscan el equilibrio entre el ejercicio de los derechos y el cumplimiento de las obligaciones:
- Respeto a las Libertades: Se garantiza el derecho a la libre expresión y el tránsito de las organizaciones sociales, rechazando cualquier práctica represiva.
- Firmeza Jurídica: El gobernador sentenció que «el Gobierno del Estado no está de rodillas frente a nadie». La administración evita la persecución política, pero también la omisión, la cual calificó como una forma de complicidad.
- Igualdad ante la Justicia: No habrá privilegios por cargos públicos, vínculos familiares o pertenencia a grupos políticos. Quien cometa un delito deberá asumir las consecuencias legales de sus actos.
Fundamentos Constitucionales
La estrategia de paz y orden en Puebla se alinea con los preceptos de la Carta Magna:
- Artículo 1º: Obligación de proteger, respetar y garantizar los derechos humanos de todas y todos los ciudadanos.
- Artículo 17º: Prohibición de la justicia por propia mano. El Estado es el único facultado para administrar justicia, impidiendo que la violencia sea utilizada como mecanismo para reclamar derechos.
Un Gobierno de Puertas Abiertas
Finalmente, el mandatario reiteró que la vía para resolver cualquier demanda social será siempre el diálogo permanente. El objetivo central es proteger los derechos sociales de la mayoría, asegurando que las acciones de unos pocos no vulneren la estabilidad y la paz de las familias poblanas.










