La NFL cerró al público su sede temporal, conocida como NFL House, en París, debido a posibles problemas de acceso relacionados con las protestas callejeras previstas para el sábado. La decisión se tomó un día antes del partido entre los New Orleans Saints y los Pittsburgh Steelers.
El encuentro, programado para el domingo en el Stade de France, marcará el debut de la liga en un partido de temporada regular en territorio francés. Sin embargo, las preocupaciones por la seguridad han modificado diversas actividades organizadas para los aficionados.
Cierran espacios y cancelan actividades para aficionados
La liga informó del cierre de su sede mediante la aplicación OnePass, después de anunciar que su tienda temporal en el centro de París tampoco abriría el sábado. Los Saints, por su parte, pospusieron su evento Saints House hasta el domingo.
Además, un encuentro previsto para los seguidores de los Steelers fue cancelado previamente por motivos de seguridad. Como alternativa para adquirir productos oficiales, la NFL habilitó una tienda en el Stade de France, ubicado en Saint-Denis, al norte de la capital francesa.
Las medidas también afectaron a otros espacios turísticos. Museos como el Louvre y el Museo de Orsay permanecieron cerrados, mientras las autoridades desplegaron medidas preventivas para evitar nuevos episodios de violencia durante las manifestaciones.
El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una alerta para sus ciudadanos que viajaran a París con motivo del partido, en la que recomendó extremar precauciones y mantenerse atentos al entorno.
Macron se reúne con dirigentes de la NFL
El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió el viernes al comisionado de la NFL, Roger Goodell, así como a Gayle Benson, propietaria de los Saints, y Art Rooney II, propietario de los Steelers. Durante el encuentro abordaron el partido y las perspectivas de la liga en París.
Goodell señaló que los preparativos se realizaron en coordinación con autoridades francesas y estadounidenses, y recordó que las manifestaciones callejeras son habituales en Francia.
Pese a los cierres, algunos aficionados expresaron su entusiasmo por la presencia de la NFL en la capital. El joven francés Oskar Le Gall destacó el ambiente generado por las actividades deportivas y la promoción del fútbol americano, mientras él y su hermano permanecían atentos al recorrido previsto de las protestas.










