Los Cerveceros de Milwaukee y los Rays de Tampa Bay abrirán este viernes una Serie Mundial inesperada, marcada por equipos de bajo presupuesto, ofensivas dinámicas y la posibilidad de un campeón inédito.
Duelo por el primer campeonato
El enfrentamiento al mejor de siete juegos comenzará en Milwaukee, donde el techo del estadio permanecerá cerrado para el partido inaugural entre dos franquicias que nunca han ganado el título.
Milwaukee regresa a la Serie Mundial después de 44 años de ausencia, desde aquella edición de 1982 en la que cayó ante los Cardenales de San Luis.
Tampa Bay disputará su tercera Serie Mundial, luego de perder en 2008 contra Filadelfia y en 2020 frente a los Dodgers de Los Ángeles.
Será la primera Serie Mundial desde 1980 entre equipos que buscan su primer campeonato, además de una edición con árbitros robot y la posibilidad de jugarse completamente bajo techo.
Ambas novenas llegaron al Clásico de Otoño tras eliminar a rivales de mayor cartel, apoyadas en un estilo de béisbol más tradicional, agresivo y basado en correr las bases.
Los Rays confían en su ofensiva veloz, con toques de bola y presión constante sobre las defensivas, una fórmula que ha generado entusiasmo dentro del clubhouse.
Misiorowski amenaza récords de velocidad
Jacob Misiorowski, lanzador derecho de 24 años, será el abridor de los Cerveceros y llega como una de las principales atracciones por la potencia de su recta.
El novato realizó este año mil 115 lanzamientos de 100 millas por hora o más, superando ampliamente el récord anterior de 673, registrado desde 2008.
Su envío más veloz alcanzó las 105.5 millas por hora ante Pete Crow-Armstrong, de los Cachorros de Chicago, el pasado 27 de junio.
Con esa potencia, Misiorowski podría romper la marca de velocidad para un abridor en Serie Mundial, establecida por Noah Syndergaard con 101.1 millas por hora en 2015.
También podría acercarse o superar el récord general del clásico, de 103.2 millas por hora, impuesto por Aroldis Chapman en 2016.
Por Tampa Bay abrirá Nick Martínez, veterano derecho de 36 años, mientras los Rays administran el descanso de Drew Rasmussen para el segundo juego.










