El Manchester City respondió en la cancha a una semana marcada por cuestionamientos financieros y abucheos en Anfield, al vencer 3-0 al Liverpool en la Premier League, en un partido cargado de tensión.
Los jugadores visitantes fueron recibidos con silbidos, burlas y cánticos de “trampa” por parte de la afición local, luego de que el club fuera declarado culpable de incumplimientos financieros relacionados con ingresos inflados.
Haaland abre el camino
El encuentro se mantuvo equilibrado hasta la expulsión de Ryan Gravenberch, quien recibió la segunda tarjeta amarilla cerca de la hora de juego, cuando el marcador aún permanecía sin goles.
Apenas tres minutos después, Erling Haaland aprovechó un centro desviado de Jeremy Doku para definir de primera intención y adelantar al conjunto dirigido por Enzo Maresca.
El propio Doku amplió la ventaja con un disparo curvado al ángulo superior, mientras Rayan Cherki sentenció el triunfo con una definición dentro del área, cuando varios aficionados locales ya abandonaban el estadio.
Maresca destacó la importancia emocional del resultado para todo el club, al considerar que la victoria beneficia al cuerpo técnico, jugadores, aficionados y a la organización en un momento especialmente delicado.
Liverpool se desmorona
El técnico del Liverpool, Andoni Iraola, admitió que el partido cambió por completo tras la tarjeta roja. Aseguró que su equipo compitió mejor antes de quedarse con diez jugadores.
La visita a Anfield representaba una prueba compleja para el City, no sólo por la rivalidad deportiva, sino por el ambiente hostil generado tras el fallo financiero contra la institución.
El club fue señalado por inflar artificialmente ingresos en más de mil millones de dólares, situación que mantiene incertidumbre sobre posibles consecuencias deportivas y administrativas en la Premier League.
Pese al contexto, el City salió fortalecido con una victoria contundente, conserva paso perfecto en el arranque de temporada y se coloca tres puntos por encima del Arsenal, vigente campeón.
Tras el silbatazo final, Haaland afirmó que la sensación del triunfo acompañará al equipo durante mucho tiempo, mientras la afición visitante celebró con entusiasmo una noche redonda en Anfield.










