Lionel Messi tuvo una despedida oficial a la altura de su historia con la selección argentina, al marcar un penalti y aportar dos asistencias en la victoria 3-0 sobre Benín, disputada en el Estadio Monumental de Buenos Aires.
Ante 85 mil aficionados, el capitán argentino cerró una trayectoria internacional de 21 años, en la que conquistó el Mundial de 2022, dos Copas América y se consolidó como máximo goleador histórico de la Albiceleste.
El encuentro estuvo marcado por la emoción de los seguidores, compañeros y cuerpo técnico, encabezado por Lionel Scaloni, quienes reconocieron al futbolista que definió una era para el futbol argentino.
Una despedida con ovación monumental
Al centro del campo, Messi agradeció el respaldo recibido durante más de dos décadas y aseguró que vestir la camiseta argentina fue uno de los mayores orgullos de su carrera profesional.
“Nunca dejé de luchar, nunca dejé de darlo todo”, expresó el atacante, quien también afirmó que le habría gustado seguir jugando para siempre con la selección nacional.
El capitán prometió mantenerse cerca del equipo y apoyar a las nuevas generaciones, al tiempo que advirtió que repetir los logros recientes no será sencillo para quienes continúen el camino.
Argentina cerró la noche con autoridad
En lo deportivo, Argentina abrió el marcador al minuto 48, luego de un tiro de esquina ejecutado por Messi que Nicolás Otamendi remató de cabeza para vencer al arquero rival.
Más tarde, el astro asistió a Nicolás Paz, quien definió de zurda al minuto 61 y dedicó su anotación al referente argentino, en uno de los momentos más emotivos del partido.
Diez minutos después, Messi convirtió un penalti con la pierna izquierda, colocando el balón en la escuadra para sellar el 3-0 y aumentar su cuenta goleadora con la Albiceleste.
Entre cánticos de “Olé, olé, Messi”, el Monumental despidió al jugador que transformó la historia reciente de Argentina y dejó una huella imborrable en el futbol mundial.










