La senadora Liz Sánchez afirmó que la reforma en materia de propiedad industrial combate el fraude en línea sin vulnerar crítica, sátira ni memes.
Al fijar la postura del Grupo Parlamentario del PT, subrayó que la prioridad es frenar nuevas modalidades de engaño digital que suplantan identidades institucionales.
Recordó que memes, parodias y críticas políticas no solicitan datos personales ni cobran trámites, a diferencia de páginas apócrifas que abusan de la confianza ciudadana.
Reforma protege a víctimas y creadores frente a fraudes
Sánchez explicó que la reforma responde a casos donde personas son engañadas mediante sitios que aparentan ser oficiales, piden documentos sensibles o exigen pagos indebidos.
Señaló que el dictamen fortalece la protección de quienes registran marcas, desarrollan proyectos, diseños u obras, reconociendo el talento, tiempo y patrimonio invertidos en creación.
Destacó que el uso indebido de imágenes oficiales, logotipos y documentos falsos para cometer ilícitos no puede quedar impune ni considerarse un simple exceso publicitario.
La senadora puntualizó que la reparación del daño se ve reforzada y que la autoridad deberá acreditar hechos, intencionalidad y responsabilidad antes de imponer sanciones.
Libertad de expresión y humor, a salvo en la legislación
Sánchez reiteró que la libertad de expresión debe respetarse y que la iniciativa no persigue contenidos humorísticos, posiciones críticas ni expresiones satíricas en redes sociales.
Afirmó que lo sancionable será la suplantación de identidades institucionales y la creación de páginas falsas que engañan aprovechando sellos, nombres o símbolos oficiales.
Insistió en que los memes, parodias y críticas políticas no piden datos personales ni depósitos, por lo que quedan fuera del ámbito sancionador previsto.
La legisladora sostuvo que actualizar la ley de propiedad industrial era necesario para acompañar expansión del comercio y de los servicios gubernamentales en plataformas digitales.
Recalcó que la norma debe colocarse lado de quienes actúan correctamente, protegiendo el trabajo creativo frente a quienes pretenden aprovecharse de esfuerzo e identidad ajenos.
Finalmente, Liz Sánchez afirmó que acompañar esta reforma significa cuidar la confianza pública y brindar certeza a las personas ante abusos crecientes en entornos digitales.









