El Palacio de Buckingham desmintió categóricamente los señalamientos realizados por Charles Spencer, hermano de la difunta princesa Diana, quien afirmó en su más reciente obra que el rey Carlos III declaró que su exesposa sería olvidada rápidamente tras su fallecimiento en 1997.
En el texto titulado Swan Song: Diana, My Sister, el noveno conde Spencer rememora los momentos posteriores al accidente automovilístico en París. En sus páginas sostiene que discutió con el monarca sobre la participación de los príncipes Guillermo y Enrique en la procesión fúnebre, asegurando además que el rey mostró desprecio hacia Diana. Ante estas aseveraciones, la casa real emitió una postura oficial en la que señaló que el dolor provocado por la pérdida familiar puede distorsionar los recuerdos y el juicio con el paso de los años, una reacción calificada por analistas como inusualmente firme.
El distanciamiento entre ambas familias persiste desde el funeral de la princesa, periodo en el que el propio Spencer prometió que la familia materna resguardaría el legado de los jóvenes herederos. Especialistas en historia y realeza han cuestionado la publicación de estos pasajes al reabrir pasajes dolorosos de la historia familiar, al tiempo que consideran que las tensiones entre la dinastía Spencer y la Corona difícilmente se resolverán en el corto plazo.










