LONDRES — Una falla en el sistema de procesamiento de datos del Servicio Nacional de Control de Tráfico Aéreo del Reino Unido generó severas complicaciones operativas este martes, provocando la cancelación de al menos 625 vuelos con origen o destino en aeropuertos británicos. La eventualidad afectó a miles de pasajeros y ocasionó demoras en diversas terminales de Europa.
El desperfecto impactó a los principales aeropuertos de la región, entre ellos Heathrow, Gatwick, Stansted y Manchester, perjudicando los itinerarios de aerolíneas como British Airways, EasyJet, KLM y Lufthansa. Cuerpos de ingenieros lograron implementar una solución técnica para restablecer gradualmente el flujo operativo, aunque los retrasos se mantuvieron a lo largo de la jornada.
Usuarios afectados reportaron largas esperas a bordo de las aeronaves antes de la suspensión definitiva de sus viajes, así como falta de información sobre las reprogramaciones. Aunque las operaciones comenzaron a regularizarse tras la intervención del personal técnico, las autoridades aeronáuticas no han especificado el origen del fallo.










