Un estudio publicado en Scientific Reports por especialistas del Karolinska Institutet y la Vrije Universiteit Amsterdam reveló que jugar videojuegos de forma activa puede favorecer el desarrollo intelectual en la infancia. La investigación analizó a 9,855 menores estadounidenses de entre 9 y 10 años, dando seguimiento a 5,169 de ellos dos años después, para evaluar el impacto de distintas actividades digitales.
Los resultados mostraron que los niños que dedicaron más tiempo a los videojuegos registraron mayores avances cognitivos hacia los 11 o 12 años. La asociación estadística estimó un incremento equivalente a 2.55 puntos adicionales de CI frente a otras formas de entretenimiento digital. Para llegar a esta conclusión, los académicos aislaron variables clave como las predisposiciones genéticas y el nivel socioeconómico de las familias.
En contraste, el análisis determinó que interactuar en redes sociales o consumir videos de manera pasiva no generó mejoras significativas en la inteligencia. Además, aunque los niños varones reportaron jugar casi el doble de tiempo promedio que las niñas (1.32 horas frente a 0.68 horas diarias), el beneficio sobre la cognición se presentó por igual en ambos sexos.

Pese a los hallazgos positivos, los expertos advierten que el estudio no implica que el gaming garantice un aumento automático del coeficiente intelectual. Al ser un análisis observacional, no establece una causalidad directa ni evalúa el impacto por géneros específicos de juego. No obstante, la evidencia resalta que la estimulación interactiva —basada en resolver problemas y tomar decisiones— marca una clara diferencia en el tiempo frente a la pantalla.










