Gonzalo Hevia Baillères y la familia Aramburuzabala se integraron formalmente al grupo de propietarios de los Seattle Seahawks, convirtiéndose en unos de los primeros inversionistas mexicanos en poseer participación accionaria dentro de un equipo de la National Football League (NFL).
El movimiento estratégico se concretó tras la aprobación oficial de la NFL para que la familia Khosla asumiera el control mayoritario de la franquicia. En este proceso de reestructuración patronal, Hevia Baillères participó a través de su firma de inversión HByond —especializada en capital de riesgo e inteligencia artificial con sedes en Nueva York, Ciudad de México y Miami—, mientras que la familia Aramburuzabala, liderada por María Asunción Aramburuzabala, sumó su capital junto a otros fondos globales de renombre como Carlyle y Dynasty Equity.
El heredero de Grupo Bal celebró la transacción y reiteró su compromiso a largo plazo con la afición del equipo, conocido popularmente como los «Halcones Marinos». La incorporación de los activos mexicanos al capital del actual campeón de la liga marca un hito en la internacionalización de los negocios deportivos en la región norteamericana.










