GINEBRA — La FIFA sancionó este viernes a tres futbolistas de la selección argentina tras los hechos violentos registrados al concluir la final del Mundial frente a España. La medida más severa recayó sobre el mediocampista Leandro Paredes, quien recibió una suspensión de 10 encuentros y una multa de 90 mil dólares por agredir físicamente a los jugadores ibéricos Eric García y Gavi.
La penalización a Paredes se coloca entre los castigos disciplinarios más altos en la historia de la competición internacional, equiparable a la sanción impuesta a Luis Suárez en 2014. El fallo implica apartar al volante del combinado albiceleste durante un periodo aproximado de un año, abarcando la totalidad de los compromisos de la fecha FIFA programados hasta junio de 2027.
El organismo rector del fútbol sancionó asimismo al defensor Nahuel Molina con siete cotejos de suspensión y 90 mil dólares de multa, mientras que el atacante Thiago Almada y el estratega Roberto Ayala recibieron un partido y tres juegos de inhabilitación respectivamente, acompañados por multas individuales de 30 mil dólares. Por parte del plantel español, el centrocampista Gavi fue suspendido un encuentro, penalización que cumplirá en el duelo de la Liga de Naciones ante Inglaterra.
Finalmente, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) fue multada con 110 mil dólares debido a infracciones que incluyeron cánticos discriminatorios por parte de la afición y la exhibición de pancartas políticas. De igual forma, la FIFA condicionó a la federación sudamericana a aportar 100 mil dólares adicionales a programas enfocados en la lucha contra el racismo.










