En un esfuerzo conjunto por combatir el tráfico de sustancias ilícitas y fortalecer la seguridad en la región norte del país, la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), llevó a cabo la destrucción masiva de 3.4 toneladas de narcóticos. Esta acción se ejecutó en estrecha coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), reafirmando el compromiso de las fuerzas federales en la lucha contra el crimen organizado.
El evento de incineración tuvo lugar en la zona noreste de México, abarcando cargamentos asegurados en los estados de Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas. De acuerdo con el reporte oficial, las sustancias erradicadas están vinculadas a 587 carpetas de investigación, lo que representa un avance significativo en los procesos judiciales derivados de operativos de vigilancia y detenciones en estos puntos estratégicos.
Entre el material destruido se encontraban diversas sustancias de alto impacto social, destacando importantes cantidades de marihuana, metanfetamina y cocaína. Asimismo, las autoridades procedieron a la eliminación de pastillas psicotrópicas, cigarros electrónicos y diversos objetos del delito que fueron incautados en distintos puntos de control y labores de inteligencia regional.
El proceso de incineración se realizó bajo estrictas normas de seguridad y transparencia, contando con la supervisión de personal ministerial para certificar que el peso y tipo de sustancias correspondieran a lo registrado en los expedientes. Con estas acciones, el Gobierno Federal busca desarticular la cadena de suministro de las organizaciones delictivas y mitigar los riesgos a la salud pública que representan estos estupefacientes en las calles.










