Appleton, Minnesota. — Un plan largamente rumoreado por la administración del presidente Donald Trump se ha concretado: una prisión inactiva en la zona rural del oeste de Minnesota será reconvertida para operar como centro de detención de inmigrantes indocumentados. CoreCivic, el gigante de la industria penitenciaria, anunció este martes la firma de un contrato federal de cinco años con ICE, valorado en 75 millones de dólares anuales.
La prisión, conocida como Prairie Correctional Facility en Appleton, llevaba mucho tiempo cerrada, pero CoreCivic, propietaria de la instalación, la ha estado reacondicionando durante meses. La empresa espera comenzar a recibir detenidos a finales de este año, con un despliegue completo previsto para el segundo trimestre de 2027. La instalación tendrá capacidad para albergar hasta mil 600 inmigrantes.
La noticia ha generado reacciones mixtas. La representante Michelle Fischbach, del 7º Distrito Parlamentario, donde se encuentra Appleton, expresó su alegría por la reapertura de la prisión, destacando que «hay una instalación ya existente allí, así que no hace falta construir nada nuevo». En su momento, esta prisión fue el mayor empleador de Swift County.
Sin embargo, el plan ha suscitado críticas de grupos activistas y de legisladores demócratas. Erik Osberg, oponente demócrata de Fischbach, vinculó el anuncio de la prisión con el «Gran y Hermoso Proyecto de Ley» del año pasado, afirmando que se opone a la reapertura y busca derogar la legislación que la hizo posible.
Los planes para reconvertir edificios en Minnesota para la detención de inmigrantes, incluyendo propuestas para usar almacenes en las Ciudades Gemelas de Minneapolis y Saint Paul, han sido un punto de división en el estado, evidenciando el debate nacional sobre las políticas migratorias y la detención de indocumentados.










