La temporada de calor extremo ha llegado a su punto más crítico en México. La denominada «Canícula» ya se ha establecido formalmente en al menos 15 entidades del territorio nacional, marcando el inicio de un periodo caracterizado por temperaturas sofocantes y una notable reducción en las precipitaciones. Este fenómeno, que suele durar aproximadamente 40 días, pondrá a prueba la resistencia de los habitantes en diversas regiones del país.
De acuerdo con los reportes más recientes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se prevé que durante el mes de agosto el termómetro continúe en ascenso, mientras que las lluvias se mantendrán por debajo del promedio histórico. Esta fase climática, conocida por ser la más calurosa del año debido al calentamiento excesivo del aire y cielos despejados, afectará con mayor severidad a las zonas del noreste, sur y sureste de la República Mexicana.
El SMN ha advertido que la disminución de humedad será evidente, lo que intensificará la sensación térmica en los estados afectados. Ante este panorama, es fundamental que la población tome medidas preventivas: el uso constante de bloqueador solar, la hidratación permanente y evitar la exposición directa a los rayos del sol durante las horas de mayor intensidad son recomendaciones vitales para evitar golpes de calor.
A medida que agosto avance, se espera que este déficit hídrico impacte no solo en la vida cotidiana de las ciudades, sino también en las actividades agrícolas de las regiones mencionadas. Se recomienda a la ciudadanía mantenerse informada mediante los canales oficiales para monitorear cualquier cambio en los pronósticos locales.









