PUEBLA, PUE.— Con el firme propósito de abatir el rezago social y erradicar viejas prácticas de corrupción, la Secretaría de Bienestar del Estado de Puebla implementó una estrategia integral de almacenamiento de agua potable. Esta iniciativa proyecta resolver de raíz las carencias de suministro que afectan a más de 10 mil familias en la capital poblana.
Como primera fase de este programa, la titular de la dependencia, Laura Artemisa García Chávez, encabezó la distribución directa de 500 tinacos en la junta auxiliar de San Baltazar Tetela. El objetivo es garantizar que los hogares en situación de vulnerabilidad cuenten con la infraestructura técnica indispensable para recibir y conservar el recurso hídrico de forma segura.
Los diagnósticos territoriales de la secretaría revelaron que la eficiencia de las redes de distribución se perdía debido a que los habitantes solo disponían de cubetas y contenedores menores para recolectar el líquido. Ante este panorama, la institución reconfiguró sus prioridades para frenar años de abandono en los que el acceso al agua se llegó a condicionar como un negocio privado.
Bajo una estricta política de transparencia, la selección de los beneficiarios se realizó sin intermediarios ni tintes políticos, asegurando que el apoyo llegue de forma gratuita a quienes realmente lo necesitan.
Asimismo, García Chávez convocó a los colonos a sumarse al programa de Obra Comunitaria. Esta vertiente busca empoderar a comités vecinales para que propongan y ejecuten proyectos de infraestructura básica, pavimentación y mejoras urbanas. Con estas acciones, respaldadas por la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador Alejandro Armenta Mier, se consolida la justicia social en la entidad.










