El Gobierno del Estado de Puebla reiteró su respeto y garantía a la libertad de expresión y de manifestación, tras los hechos ocurridos al finalizar una marcha ambientalista en las inmediaciones de Casa Aguayo, sede de la Secretaría de Gobernación.
A través de un posicionamiento, la administración estatal lamentó los actos de violencia registrados al término de la movilización, al señalar que estas acciones no contribuyen al diálogo ni a la construcción de acuerdos.
En el documento, el gobierno estatal subrayó que la protesta social es un derecho fundamental, por lo que aseguró que se mantiene abierto a escuchar las demandas de la ciudadanía.
Asimismo, ratificó su invitación a establecer mesas de diálogo con los grupos ambientalistas y otros sectores interesados, con el objetivo de construir consensos que favorezcan el bienestar social y la protección del medio ambiente en la entidad.










