CIUDAD DE MÉXICO (12 de febrero, 2026) – En un ambiente de fe y devoción, el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, presidió la misa solemne en la Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe. Esta celebración marca la 135ª peregrinación de la Arquidiócesis de Puebla, una de las tradiciones religiosas más antiguas y concurridas del estado.
Mensaje de Unidad y Esperanza
Durante su homilía ante miles de fieles que viajaron desde diversos municipios de Puebla, el arzobispo centró su mensaje en la importancia de la cohesión comunitaria:
- Petición por la Unidad: Elevó oraciones por la paz y la unidad de todas las familias y parroquias que integran la Arquidiócesis.
- Fortalecimiento del Clero: Calificó como un «signo de esperanza» la reciente ordenación de ocho nuevos presbíteros, quienes se suman a las labores pastorales para atender las necesidades de los fieles poblanos.
Bodas de Oro Sacerdotales
La visita al Tepeyac tuvo un matiz personal y conmemorativo para monseñor Sánchez Espinosa, quien compartió con los asistentes dos hitos significativos en su vida ministerial:
- 50 Años de Sacerdocio: El prelado destacó que próximamente cumplirá medio siglo de ministerio sacerdotal, reafirmando su compromiso de cercanía con la comunidad.
- Aniversario Pastoral: Expresó su gratitud por los 17 años que ha cumplido al frente de la Iglesia en Puebla, periodo marcado por el acompañamiento a los sectores más vulnerables.
La peregrinación, que incluye a cientos de sacerdotes, religiosos y laicos, representa una de las movilizaciones de fe más importantes del año para la entidad poblana en la capital del país.










