CIUDAD DE PUEBLA, PUE. (09 de febrero, 2026) – La construcción del Puente de la Transformación sobre el Lago de Valsequillo avanza con procesos de alta especialización que colocan a Puebla a la vanguardia en infraestructura nacional. Esta obra estratégica no solo es un hito de ingeniería, sino que representa una solución histórica para la movilidad de más de 1.7 millones de personas.
Innovación y Desafíos Técnicos
El secretario de Infraestructura, José Manuel Contreras de los Santos, detalló que la obra requiere maniobras de precisión extrema debido al entorno acuático:
- Cimentación Profunda: Se realizan perforaciones de hasta 60 metros de profundidad bajo el agua.
- Estructura Robusta: El puente se sostiene sobre 28 pilas de concreto de gran capacidad.
- Ingeniería de Izaje: Se utilizan grúas lanzadoras para colocar trabes que pesan hasta 70 toneladas.
Impacto en la Movilidad y el Comercio
La principal transformación radica en el ahorro de tiempo y la seguridad para los habitantes de siete municipios:
- Reducción de Tiempo: El cruce, que actualmente toma 50 minutos (vía panga o rodeando la zona), se reducirá a solo 1.5 minutos.
- Capacidad: Se estima un flujo diario de 2,700 vehículos, facilitando el tránsito de estudiantes, servicios de emergencia y transporte de mercancías (como la industria del calzado de Tehuacán).
Sustentabilidad y saneamiento de Valsequillo
Un eje fundamental de la obra es la protección del ecosistema del sitio Ramsar (humedal de importancia internacional):
- Proyecto Fertipue: De la mano con la Secretaría de Medio Ambiente, se trabaja en el saneamiento del agua y la valorización del lirio acuático.
- Turismo Responsable: Gregory Camacho, de Africam Safari, resaltó que la obra se acompaña de una planeación territorial para preservar la biodiversidad y garantizar que el crecimiento turístico sea ordenado.
«El puente representa un cambio profundo… garantiza traslados seguros y mejores condiciones para niños y adultos mayores», coincidieron habitantes de San Baltazar Tetela.
Esta obra, impulsada bajo la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobierno estatal, busca saldar una deuda histórica con las comunidades del sur de la capital, rescatando los derechos de conectividad de los sectores que habían permanecido «olvidados» por décadas.










