PUEBLA, PUE. – A casi una década del sismo que sacudió a la entidad en 2017, el talento joven de la IBERO Puebla ha decidido pasar de los simulacros tradicionales a la simulación inmersiva. Un grupo de estudiantes de la Licenciatura en Diseño de Interacción y Animación creó Sismoria, un videojuego diseñado para enseñar protocolos de seguridad a través de la empatía y la tecnología de vanguardia.
El reto: Superar la apatía en los simulacros
El equipo integrado por Denisse González, Dafne Rosas, Gael García, Lucas Carbajal y Valeria Henríquez identificó un problema crítico: los adolescentes suelen percibir la información de protección civil como «lejana» o «aburrida».
Sismoria rompe esta barrera enfocándose en jóvenes de 13 a 17 años del Centro Histórico de Puebla, utilizando la narrativa para generar una conexión emocional con el riesgo.

La experiencia: Viajar en el tiempo para cambiar el pasado
A diferencia de un manual estático, el videojuego pone al usuario en los zapatos de Miguel, un joven que perdió a su abuelo en el sismo de 2017. La mecánica principal incluye:
- Viaje en el tiempo: El jugador regresa una hora antes del desastre.
- Identificación de riesgos: Debe revisar instalaciones, asegurar objetos pesados y detectar rutas de evacuación en una casa típica del centro de Puebla.
- Consecuencias en tiempo real: Si el jugador toma decisiones correctas, puede salvar al abuelo; si falla, experimenta los accidentes domésticos que ocurren en un sismo real.
De «Videojuego» a «Juego Serio»
El proyecto se clasifica como un «Serious Game» (juego serio), una herramienta educativa que utiliza el entretenimiento para:
- Transformar datos técnicos: Convierte protocolos complejos en acciones intuitivas.
- Generar memoria muscular: La práctica en VR prepara al cerebro para reaccionar con mayor calma en una situación de estrés real.
- Fomentar la prevención activa: El usuario entiende que la seguridad empieza mucho antes de que suene la alerta sísmica.
Con Sismoria, la IBERO Puebla reafirma que la creatividad y el diseño de interacción son piezas clave para resolver problemáticas sociales prioritarias como la seguridad civil en zonas de alta sismicidad.










